| Descripción | Hace mucho tiempo, allá por el año 1882, vivía en Génova una modesta familia compuesta por un matrimonio y dos hijos varones. Él padre, que se llamaba Pietro, había emprendido una difícil y generosa tarea. Abrir una clínica para personas pobres que, por carecer de medios económico, se veían desasistidas en sus enfermedades, condenadas muchas veces a morir por falta de cuidados. Pietro, no era médico, aunque esta había sido su vocación. Pero rodeado de varios doctores se disponía a llevar a cabo su obra, y como hacía falta mucho dinero se vio obligado a contraer importantes deudas. El momento era difícil, y para hacer frente a el, Anna, la esposa, decidió partir a Argentina en busca de trabajo. Marco, su hijo más pequeño, que acababa de cumplir nueve años, ignoraba aún que su madre iba a marcharse, y los pobres padres, no sabían cómo decírselo. |